Sin ninguna duda, esta es la
semana más esperada por los brasileños. Llegó la vez de la más
grande fiesta de Carnaval del mundo.
Ritmos, colores, personas de
diferentes ciudades y países, disfraces, máscaras, plumas,
brillos, y mucha, más mucha buena onda.
Hay fiestas para todos los
gustos, oídos y bolsillos. Para los que aman bailar, ver,
escuchar, disfrazarse, y claro conocer nuevas personas.
Si hubiera vuelto a Brasil,
seguramente me habría ido a algún lugar para pasar lindo. Por
ahí les doy unas opciones de que más me gusta y que si puedan
¡que disfruten!
Río de Janeiro
es lo más conocido por mundo afuera. Con sus lindas chicas casi
desnudas y mucho samba, los desfiles de las Escuelas son re
disputados. Las personas más animadas quieren los disfraces para
bailar en la Marquês de Sapucaí, mientras los más tímidos,
prefieren quedarse alrededor mirando a todos los que pasan.
Además de las escuelas, por toda la ciudad hay comparsas que
desfilan y levan alegría para los peatones de las playas al
centro.
São Paulo
la ciudad que no duerme también tiene sus momentos de diversión.
Igual que en Río, también hace los desfiles de Escuelas de Samba
en Anhembi, donde los hinchas son casi como los de fútbol. En
esta época la ciudad es una mescla de Comparsas y fiestas de
rock y electrónicas.
Yendo para Minas Gerais,
destaco el Carnaval de Ouro Preto que es una ciudad
histórica y que hace un Carnaval distinto y bien hecho. Los días
son divididos de acuerdo con el tema de las Comparsas. Para los
niños bien temprano y al recorrer del día para los jóvenes
estudiantes que llenan la ciudad en busca de diversión.
No puedo olvidarme de
Salvador (Bahia), el lugar que tiene el más grande Carnaval
del Mundo. Les cuento que casi todo el año se puede ver una
manifestación de Carnaval por las calles de la ciudad. El ritmo
más escuchado en los seis días de fiesta es axé, el ritmo que
encanta a los argentinos. Allí es todo diferente, para
participar de los blocos donde las bandas hacen sus
presentaciones, hay que pagar (en general, se paga mucho). Pero
es algo inolvidable, divertido y casi siempre seguro.
Y por último, pero no menos
importante, está Recife y Olinda. La primera es la que
nací y, claro, la que más me gusta. El Carnaval de Pernambuco va
mucho más allá que lo común. Además del frevo, maracatu, ciranda,
cavalo marinho, hay puntos donde solo se escucha música
alternativa. Por ahí ya pasaron Fernandez Fierro, Manu Chao, y
más muchos nombres conocidos de América del Sur, Europa y otros
países.
Hay más lugares lindos y con
distintas maneras de conmemorar la “fiesta de la carne” y cual
sea tu opción ya sepa que es certeza de fiesta y diversión desde
el viernes hasta el miércoles.
Y para no extrañar tanto la
energía brasileña solo me resta quedarme cantando y bailando
como si estuviera allá.